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Enfermedad renal: Cómo tener un embarazo sano cuando hay afección en los riñones

septiembre 06, 2020


Cuando habla­mos de la en­fermedad re­nal crónica nos referimos a la pérdida gradual de la función de los riñones, una condición irreversible cuyas causas principales son la diabetes y la hipertensión.

Domingo Martínez Char­les, nefrólogo e internista, conversa sobre cómo se so­brelleva una gestación de manera saludable si la mu­jer tiene enfermedad renal crónica u otra afección en los riñones.

Lo primero que nos pre­guntamos es si una mujer que tenga esta condición de salud debe o puede salir embarazada. Para el doctor Martínez no es una contra­indicación absoluta, pero sí es importante que la mu­jer conozca su función renal antes de planificar un em­barazo y, en el caso de que ya tenga alguna condición especial, consultar a su ne­frólogo para poder llevarlo a cabo con éxito.

“Aunque la frecuencia de nacidos vivos ahora su­pera el 90 por ciento en estas mujeres, los riesgos de parto prematuro, mor­talidad perinatal y pree­clampsia son significati­vamente elevados, Iniciar un embarazo con un valor de creatinina sérica supe­rior a 2,0 mg / dl conlle­va un alto riesgo (> 30%) de deterioro acelerado de la función renal duran­te y después del embara­zo. Y con valores supe­riores a 2,5 mg / dL, más del 70% experimentan un parto prematuro y más del 40 por ciento experimen­ta preeclampsia”, explica Martínez Charles.

¿Cómo debe ser entonces manejado su proceso de embarazo?
Según el especialista, el tratamiento siempre va a depender de la etapa de que se encuentre el embarazo, pero los objetivos siempre son preservar la función re­nal materna durante y des­pués del embarazo y maxi­mizar la probabilidad de un parto a término, o casi a tér­mino, exitoso para el feto.

En cuanto al tratamien­to de hemodiálisis, el doc­tor Martínez explica: “Una mujer que se dializa no de­bería salir embarazada, aunque sí existe la posibi­lidad de que suceda; pero esto implica un alto ries­go sobre todo para el fe­to. Aún así hay porcenta­je de aproximadamente 7 por ciento de mujeres en la República Dominicana que ha salido embarazada aún en medio de este trata­miento”.

Un artículo publicado en 2012 en la revista de la Sociedad de Nefrología de España, indica que los em­barazos en pacientes en diá­lisis son poco frecuentes y difíciles de estudiar.

“Afortunadamente, el porcentaje de gestaciones con éxito es cada vez mayor, pero existe un aumento de la morbimortalidad mater­no-fetal muy alta en com­paración con la población normal. Para lograr que la gestación sea exitosa, se ne­cesita el trabajo conjunto de nefrólogos, ginecólogos, enfermería nefrológica y un nutricionista”, se explica en el texto.

 ¿Y qué hacer si ya conoce sobre su enfermedad renal y quiere salir embarazada?
Definitivamente la moni­torización de la función re­nal en diferentes etapas del embarazo es el paso más importante.

“Afortunadamente, hay buena evidencia que sugie­re que las mujeres con en­fermedad renal subyacente, como la insuficiencia renal leve, presión arterial nor­mal y sin proteinuria, tie­nen buenos resultados ma­ternos y fetales, con poco riesgo de progresión acele­rada hacia la enfermedad renal terminal”, explica el doctor.

Sin embargo, en el caso de las mujeres con enferme­dad renal crónica en etapa 1 tienen un mayor riesgo de cesárea, parto prematu­ro y la necesidad de cuida­dos intensivos neonatales, en comparación con los em­barazos de control de bajo riesgo.

Cuidados de los riñones en una mujer embarazada
Las infecciones de vías urinarias son muy comunes entre las mujeres en estado de gestación, y esto se debe, según aclara el doctor Do­mingo Martínez, a que du­rante el embarazo se produ­cen cambios funcionales y estructurales que ayudan a que se presenten de manera más frecuente estas infec­ciones.

Regularmente se pre­sentan en un 15 por cien­to de forma asintomática, teniendo un impacto ne­gativo tanto para la madre como para el bebé. La pielo­nefritis -infección de la ure­tra que afecta también a los riñones de manera más o menos grave- es una de la complicaciones más seve­ras durante el embarazo, y parto prematuro, rotura de membrana y contracciones prematuras son riesgo de la gestación en esta condición.

Por otro lado, estas infec­ciones urinarias las puede tratar casi cualquier espe­cialista médico, pero un ne­frólogo es clave a la hora de ahondar en la patología de la enfermedad y el sistema genito-urinario.

Prevención.
Algunos aspectos son fundamentales para mantener los riñones saludables, sobre todo en el embarazo: control estricto de la presión ar­terial, conocer en cada examen de orina si hay presencia de proteína en orina, mantener un peso adecuado, man­tener un buena inges­ta de agua, evitando la automedicación, y no fumar.

Fuente: Deidamia Galán 

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